¿Quién fue William Tyndale?

Answered from the commentary of Walter Scott, Church History, For the Young and 4 others

William Tyndale fue el inglés que dio a Inglaterra su primer Nuevo Testamento impreso, traducido del griego, y que fue estrangulado y quemado por esa obra en 1536. Los comentaristas lo llaman «un hombre escogido por Dios», «aquel buen y fiel siervo del Señor» y «uno de los verdaderos ministros de Dios para la tierra de Inglaterra» . Uno incluso dice que «bien puede llamársele “el Apóstol de Inglaterra”» . Nació en 1484 en Gloucestershire y estudió en Oxford, donde el Testamento griego de Erasmo fue el medio de su conversión. Cuando empezó a dar conferencias públicas sobre la salvación por la fe en Cristo, Oxford no lo toleró, así que se trasladó a Cambridge, donde se unió a Thomas Bilney y John Frith, ambos martirizados después. Como tutor en la casa de sir John Walsh, respondía a los sacerdotes con el Testamento griego y predicaba en los pueblos y en Bristol. Cuando uno de ellos dijo que sería mejor prescindir de las leyes de Dios que de las del papa, Tyndale respondió que, si Dios le conservaba la vida, haría que el muchacho que conduce el arado supiera más de las Escrituras que ellos. El obispo Tunstal lo rechazó, y por un tiempo lo protegió el comerciante Humphrey Monmouth. Al descubrir, según dijo, que no había lugar en toda Inglaterra para traducir la Biblia, se fue al continente. Allí conoció a Lutero y trabajó en Hamburgo, Colonia y Worms, donde se imprimió su Nuevo Testamento; los autores lo fechan en 1525 o 1526.

Se introdujeron ejemplares de contrabando en Inglaterra y Escocia, y el clero los quemó. El obispo de Londres compró existencias enteras para destruirlas, pero ese dinero solo sirvió para pagar una edición revisada, que apareció en 1534. Tyndale también tradujo el Pentateuco y Jonás del hebreo. En Amberes, Henry Phillips lo traicionó y fue encarcelado en el castillo de Vilvorde. Mientras estuvo preso allí, se convirtieron su carcelero, la hija de este y otras personas de la casa. El 6 de octubre de 1536 fue estrangulado y su cuerpo fue quemado hasta quedar en cenizas. Sus últimas palabras fueron una oración: «Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra». Los autores consideran que esa oración fue respondida poco después, cuando Enrique autorizó una Biblia basada en gran medida en la obra de Tyndale y ordenó que se colocaran las Escrituras en todas las iglesias parroquiales. Dicen que su legado perdura. La Biblia de Mateo, fuente de todas las versiones posteriores, combinó su labor con la de Coverdale, y más de la mitad del Nuevo Testamento actual se conserva tal como salió de su pluma. Algunos dicen que su edición de 1534 es, en esencia, la propia Versión Autorizada. Unos pocos matizan los elogios: recibió la influencia de la Vulgata, siguió el orden de los libros de Lutero y ya no se defienden algunas de sus traducciones, como «hecho acepto». Otros elogian elecciones concretas, como «congregación» para la asamblea y «moradas» en Juan 14:2. Todos coinciden en que la memoria de William Tyndale «será recordada por siempre».

Verses: John 14:2, Acts 2:6, Acts 2:7, Acts 2:8, Psalms 119:105, Psalms 119:130, 2 Timothy 3:16, 2 Timothy 3:17, Romans 10:17, Acts 26:18, Revelation 2:10

The above is AI generated summary based on the writers below.

What the commentators say

The passages the answer is drawn from, the most direct first, with the words that bear on the question marked.

Walter Scott6 History of the Various English Versions of the Bible

(Aquí se inserta en el libro una imagen de William Tyndale, nacido alrededor de 1484, probablemente en Gloucestershire, martirizado en Filford, cerca de Amberes, el 6 de octubre de 1536. En el año 1526 William Tyndale dio a los pueblos de habla inglesa el primer Nuevo Testamento completo impreso. Quien pueda medir lo que el Nuevo Testamento ha significado para los pueblos de habla inglesa, puede medir lo que le deben a William Tyndale. Bien se le puede llamar «el Apóstol de Inglaterra». En el reverso hay facsímiles de Éxodo 3:1-8 de su Pentateuco, impreso en 1530, y una página — 2 Cor. 10:1-11 — de su Nuevo Testamento, impreso en 1534. Más de la mitad de nuestro Nuevo Testamento, incluso en su forma más reciente, permanece tal como salió de la pluma de Tyndale. El estilo, la sencillez, el carácter y el espíritu de la traducción son los que él les dio con su dedicación a su labor y su dependencia de Dios. La versión de Tyndale se hizo a partir del griego original; las versiones anteriores se habían hecho únicamente del latín.)

Walter Scott6 History of the Various English Versions of the Bible

La traducción de Tyndale

William Tyndale, quien dio al pueblo inglés el primer Testamento impreso en su propia lengua, nació en el año 1484, un año después del nacimiento de Lutero y 100 años después de la muerte de Wycliffe. En la Universidad de Oxford, su gran deleite era estudiar el Testamento griego del erudito Erasmo, publicado en Basilea en 1516, del cual se conservan varios ejemplares. Pronto igualó, si no superó, a sus maestros en griego y latín, y al trasladarse a Cambridge se unió a él el piadoso Thomas Bilney y el devoto y erudito John Frith —ambos martirizados más tarde por Cristo y por causa de la verdad—. Cuando era tutor y capellán en la casa de sir John Walsh, tuvo frecuentes altercados con los sacerdotes ignorantes, a quienes les molestaban en extremo las constantes apelaciones de Tyndale a las Escrituras griegas. Muchos de ellos ni siquiera conocían el alfabeto de esa lengua. El ilustre protagonista de nuestro relato no solo puso al descubierto la ignorancia de estos hombres, sino que les dijo claramente que haría que «el muchacho que conduce el arado conociera más de las Escrituras» que sus guías eclesiásticos, al traducirlas e imprimirlas en la lengua vernácula: el golpe mortal que acabaría con las pretensiones papales.

Tyndale, a fin de poder dedicarse a la gran obra de su vida, la traducción e impresión de la Biblia, buscó la tranquilidad y el tiempo libre que necesitaba en la casa de Humphrey Monmouth, un rico comerciante londinense, quien le daba a Tyndale diez libras al año, una suma considerable en aquellos días. Poco después, Monmouth fue enviado a la Torre por esta ofensa, pero fue liberado tras una breve detención. En su juicio, dio el siguiente relato de la vida diaria de Tyndale: «Se comportaba como un buen sacerdote: pasaba la mayor parte del día y de la noche estudiando sus libros; de buena gana no comía carne hervida, ni bebía otra cosa que cerveza suave y ligera. Nunca lo vi llevar ropa de lino durante el tiempo que estuvo conmigo».

VariousOutlines of Old Testament Study

§ 2. La de Tyndale.

Traducción del Pentateuco y del Libro de Jonás por William Tyndale (alrededor de 1530). La influencia de este célebre mártir protestante se ha sentido sobre todo en el Nuevo Testamento. Pero su vocabulario también parece haber entrado ampliamente en la trama de la Biblia de Matthew, la primera de las llamadas Versiones Autorizadas. Froude dice de la Biblia de Tyndale: «Es sustancialmente la Biblia que todos conocemos», lo cual ciertamente es cierto del Nuevo Testamento. Además del Pentateuco y del Libro de Jonás, que publicó por separado, Tyndale tradujo lo que se llamaba «Epístolas», es decir, selecciones del Antiguo Testamento que se anexan a su traducción del Nuevo Testamento. Tenía poco con qué trabajar aparte de la Vulgata y la traducción del Pentateuco de Lutero, esta última publicada en 1523. En general se acepta que debió de traducir del Texto Hebreo. Tyndale fue quemado en 1536. Se dice que exclamó en la hoguera: «Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra»; su oración parece haber sido respondida al año siguiente, cuando Enrique concedió la licencia para publicar la Biblia de Matthew.

Morrish Bible DictionaryBible Dictionary V

TYNDALE. Este hombre hizo de la traducción de las Escrituras la obra de su vida. Dijo que haría que «un muchacho que guía el arado» supiera más de las Escrituras que lo que entonces sabía la gran mayoría del clero. En su obra hubo un gran avance, pues después de estudiar pudo traducir tanto del hebreo como del griego. Tuvo que llevar adelante su obra en el extranjero y cambiar de residencia con frecuencia para desconcertar a quienes buscaban quitarle la vida.

For the YoungThe Reformation

Inglaterra tiene una deuda de gratitud con William Tyndale. Desde temprano había quedado convencido de que su obra consistía en dar a Inglaterra la Biblia en su lengua materna. Les había dicho a sus opositores: «Haré que un muchacho que guía el arado conozca las Escrituras mejor que el papa». Con esto presente, se puso a trabajar con empeño. Tuvo que imprimir su traducción en el extranjero, donde pudiera: a veces una parte en una ciudad y otra parte en otra, ocultándola para que no la vieran. Mientras trabajaba así, a menudo pasaba necesidad; sin embargo, con la firme convicción de que hacía la obra que Dios quería que hiciera, perseveró, y hacia 1525 estuvo lista su primera edición del Nuevo Testamento en inglés. Hubo que introducirla de contrabando en Inglaterra, pero fue recibida con alegría y leída con avidez. Pronto le siguieron otras ediciones, que se difundieron gradualmente por toda Inglaterra, iluminando la mente de los hombres acerca de cuál era la verdad de Dios y también de qué cosas no eran de Dios, aunque llevaran el nombre de religión.

Church HistoryChurch History

Ya hemos visto que los eruditos de Inglaterra tenían el Nuevo Testamento en griego y latín; pero la gente común —a menos que tuviera la traducción de Wycliffe— debía recibir el conocimiento de la verdad por medio de predicadores como Bilney, Latimer y otros. William Tyndale, un hombre escogido por Dios, tradujo del griego al inglés en Amberes y envió miles de ejemplares de su Nuevo Testamento a Inglaterra, ocultos en embarcaciones que llegaban a nuestros puertos. A veces los confiscaban y quemaban, pero muchos lograban pasar inadvertidos y se distribuían ampliamente. La Biblia completa en el inglés de aquel tiempo, traducida por Tyndale con la ayuda de Miles Coverdale, apareció en 1535, dedicada al rey, como primera edición de las Escrituras publicada por autoridad real. Probablemente por influencia de Cranmer, Enrique ordenó la venta libre de la Biblia y que se proporcionara un ejemplar en latín y en inglés a cada iglesia parroquial del reino, y que se lo encadenara a una columna o a un atril en el coro, para que cualquier persona pudiera acceder a él y leerlo. «Me regocijo —escribió Cranmer a Cromwell— de ver que este día de la Reforma ya ha despuntado en Inglaterra, pues la luz de la palabra de Dios resplandece sobre ella sin nube alguna».

Church HistoryChurch History

Personas eminentes, tanto entre el clero como entre los laicos, se atrevieron a abrazar la causa de la verdad, aunque los martirios ocurrían constantemente. Siempre ha sido así. Si la persecución mantiene a algunos a una fría distancia egoísta, atrae a un número mayor, por medio de ese instinto —en conexión con la verdad— que impulsa a la conciencia humana a alzarse contra la injusticia e inclinarse del lado de los oprimidos. Ahora se encendían hogueras por todo el país, y edicto tras edicto, con severidad creciente, las mantenían ardiendo. Leer una página de las Escrituras era motivo de muerte; discutir cualquier artículo de la fe, motivo de muerte; tener en posesión alguno de los escritos de Lutero, Zwinglio o Œcolampadio, motivo de muerte; expresar una duda respecto de la eficacia de los sacramentos o de la autoridad del papa, motivo de muerte. En el año 1536, aquel buen y fiel siervo del Señor, William Tyndale, fue estrangulado y quemado en Vilvordi, cerca de Bruselas, por traducir el Nuevo Testamento al inglés e imprimirlo en 1535.*

Church HistoryChurch History

William Tyndale, del valle del Severn, quien más tarde tradujo la Biblia al inglés, era en ese tiempo estudiante en Oxford. Tenía fama de ser un joven sumamente virtuoso, de carácter intachable y aficionado a la literatura sagrada. Consiguió el libro que entonces despertaba tanta atención, y Dios lo usó para la conversión de su alma. Casi de inmediato comenzó a dar conferencias públicas sobre el evangelio de Cristo y el camino de la salvación por la fe en Él; pero como Oxford aún no podía tolerar eso, se marchó y se unió al querido evangelista Bilney en Cambridge.

John Fryth, de Sevenoaks, se distinguía entre los estudiantes del King's College por la agudeza de su entendimiento y la integridad de su vida. Tyndale lo llevó al conocimiento de Cristo; y estos tres jóvenes estudiantes, emancipados por completo del yugo de Roma únicamente por la palabra de Dios, estuvieron entre los primeros predicadores de las doctrinas de la Reforma y, finalmente, Dios los honró con la corona del martirio. Tyndale sintió especialmente en su corazón traducir las Sagradas Escrituras al idioma inglés; pero, al no encontrar en Inglaterra condiciones favorables para esta bendita obra, se retiró al continente y, tras establecerse en Amberes, publicó allí una traducción del Nuevo Testamento alrededor del año 1527.

For the YoungChristianity in Britain

Poco después comenzaron las feroces y sangrientas Guerras de las Dos Rosas, y los poderosos tenían otras ocupaciones además de perseguir a los lolardos. Durante un período de la guerra en que la Rosa Blanca de York estaba en ascenso, una familia lancasteriana, bajo el nombre supuesto de Hutchins, se estableció cerca del castillo de Berkley, en Gloucestershire. Cuando el partido lancasteriano llegó al poder, retomaron su apellido original, y al hijo que les nació en 1484 lo llamaron William Tyndale. La ascensión de Enrique VII al trono de Inglaterra en 1485 puso fin a los treinta años de guerra civil que habían devastado el reino, y los hombres tuvieron tiempo para pensar en otras cosas además de la lucha brutal. Por consiguiente, cuando el joven Tyndale creció, lo enviaron desde muy temprana edad a la Universidad de Oxford. El propio Tyndale relata cómo se formaba a los hombres para ser sacerdotes en aquellos días. Dice: «En las universidades han dispuesto que nadie mire las Escrituras hasta que haya sido instruido en el saber pagano durante ocho o nueve años y armado de falsos principios que lo excluyen por completo de entender las Escrituras. Y cuando obtiene su primer grado, jura que no sostendrá ninguna opinión condenada por la Iglesia». Tyndale no encontró nada que lo satisficiera en todas aquellas «disputas perversas de hombres de mente corrupta y privados de la verdad», pero no dedicó todo su tiempo a esa vana búsqueda. Allí conoció el Nuevo Testamento griego y latino publicado por Erasmo en Basilea en 1516. Erasmo había sido profesor de griego en Oxford durante algún tiempo y había publicado un libro llamado Elogio de la locura, que exponía los males de las órdenes monásticas; pero, tan tímido como erudito, se había retirado al continente, consternado por la tormenta que había provocado. El conocimiento que Tyndale adquirió del Nuevo Testamento marcó un punto decisivo en su carrera. En él encontró aquello que podía satisfacer su conciencia y su corazón. Fue el medio de su conversión; por medio de la Palabra viva nació de nuevo. Habiendo aprendido la verdad él mismo, comenzó a dar conferencias públicas sobre el libro que había sido el medio de su propia salvación, para que otros también conocieran al Salvador de quien hablaba. Pero Oxford no quiso saber nada de eso, así que se retiró a Cambridge. Allí conoció a Thomas Bilney, quien pronto llegaría a ser un ferviente predicador del Evangelio y mártir por Jesucristo. Durante años, Bilney había estado buscando la salvación y, como no conocía otro camino, acudía regularmente a los sacerdotes; pero ¿cómo puede el ciego guiar al ciego? Su confesor le prescribía ayunos, vigilias, misas e indulgencias, que le costaban mucho dinero al pobre Bilney, pero no le daban descanso. Se le vació la bolsa y su conciencia no halló paz. Por fin comenzó a dudar de si los sacerdotes denunciaban el Testamento griego como «fuente de toda herejía» por interés propio. Las doctrinas romanistas estaban perdiendo su influencia sobre Bilney; fue a la casa donde se vendían los Testamentos en secreto, compró uno y, con temor y temblor, se encerró en su habitación para leer: «Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero». Bilney reflexionó sobre las palabras que había leído y, mientras meditaba, el Espíritu Santo le abrió los ojos al único camino de salvación. «Jesús salva. Jesucristo salva a los pecadores. Jesús me salva», exclamó Bilney. Entonces comprendió que sus ayunos y vigilias lo estaban «destruyendo en vez de salvarlo»; y, nacido de lo alto por el poder del Espíritu de Dios, Bilney dejó el estudio del derecho para estudiar el Nuevo Testamento y aprender de Jesús.

Walter Scott6 History of the Various English Versions of the Bible

Sin embargo, después de seis meses, Tyndale tuvo que dejar la casa de su amigo y protector y dirigirse a Alemania, donde esperaba continuar su obra sin ser molestado; esto ocurrió en 1523. Desde Hamburgo siguió hasta Wittenberg, donde, según se dice, conoció a Lutero, y la relación con el gran Reformador le fue de inmensa ayuda. El celo, la piedad y la devoción a la Palabra de Dios, tan característicos del campeón alemán de la Palabra de Dios, quedaron igualmente impresos en el ilustre inglés. Sin embargo, Tyndale parece haber considerado a Lutero en algunos aspectos un maestro de la traducción bíblica, pues usó la traducción alemana del Reformador e incluso copió el orden en que aparecían los libros: primero el Nuevo Testamento, luego los libros anteriores, como el Pentateuco, Jonás, etc. Puede mencionarse aquí, como circunstancia interesante, que el ejemplar mismo de la Biblia hebrea fechado en 1494, del cual Lutero hizo su traducción alemana, se encuentra depositado en la biblioteca real de Berlín.

Se dice que el Nuevo Testamento inglés se terminó en Wittenberg, pero se imprimió en Worms; y luego, por mediación de un comerciante llamado Packington, la cantidad impresa se vendió a buen precio al obispo de Londres, con el propósito expreso, por parte de este, de quemarla. Antes de que se completara el Nuevo Testamento, los Evangelios de Mateo y Marcos, que fueron los primeros en imprimirse, se enviaron a Inglaterra al cuidado de Monmouth, amigo constante de Tyndale, lo que le causó algunos problemas con las autoridades a ese hombre digno.

Con el dinero obtenido así del obispo, y ayudado por la donación anual de £10 de Monmouth, Tyndale se puso a preparar una nueva edición del Testamento. El primer Nuevo Testamento inglés completo que jamás se imprimió y publicó apareció en el año 1526, pero casi todos los ejemplares fueron quemados en St. Paul's Cross; y se estableció que poseer un ejemplar sería un delito castigable con multa, prisión e incluso la muerte. Al año siguiente se distribuyeron secretamente 500 ejemplares en Inglaterra y Escocia: era la cuarta edición en un año. Tonstall (el obispo de buen corazón, quien compró los Testamentos para causar el menor dolor posible) se asombró al descubrir que, a pesar de la búsqueda más rigurosa, los libros seguían llegando a Inglaterra. Al investigar, descubrió que los hábiles impresores holandeses reimprimían el Testamento, esperando que también los compraran. Ocho años después (1534) apareció una edición nueva y más perfecta del Nuevo Testamento de Tyndale; en la introducción, el traductor dice: «He quitado de él muchos errores que sembraron allí la falta de ayuda al principio y el descuido».

A continuación encontramos a nuestro ferviente traductor de la Biblia, a quien ninguna dificultad podía vencer, en Amberes, donde, asistido por su amigo y hijo en la fe, John Frith, traducía diligentemente el Antiguo Testamento del hebreo. Pero los obispos y el clero ansiaban su sangre, y los sacerdotes Gabriel, Donne y Phillips fueron empleados para traicionarlo, con la connivencia, según se dice, de Enrique VIII. Sin embargo, estamos convencidos de que las autoridades de Inglaterra fueron las principales responsables de la cruel muerte de Tyndale, pues los sacerdotes mencionados fueron muy bien recompensados por el acto impío. En Inglaterra, en el extranjero por medio de los comerciantes ingleses de Amberes, quienes amaban mucho a Tyndale, y en otros lugares, se hicieron esfuerzos por salvarlo. El mártir fue confinado primero en el castillo de Filford, a unas 20 millas de Amberes. Lo sacaron de la prisión el viernes 6 de octubre de 1536, lo ataron a la estaca, lo estrangularon y quemaron su cuerpo hasta reducirlo a cenizas. La ferviente oración del mártir Tyndale, cuando estaba atado a la estaca: «Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra», estaba a punto de ser respondida pronto. La manera y los medios manifestaron la soberana disposición de Dios sobre los acontecimientos y las personas; pues es el recurso y sostén de la fe en todo tiempo y bajo toda circunstancia «que el Señor reina». El recuerdo de William Tyndale será tenido en memoria eterna.

La traducción de Coverdale.

Verses

  • John 14:2En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
  • Acts 2:6–86Y hecho este estruendo, juntóse la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua. 7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son Galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos?
  • Psalms 119:105NUN. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
  • Psalms 119:130El principio de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.
  • 2 Timothy 3:16–1716Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, 17Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra.