¿Qué es la Ciencia Cristiana?

Answered from the commentary of William Kelly, A. J. Pollock, C. Crain and 3 others

La Ciencia Cristiana es un sistema que comenzó en Estados Unidos y fue fundado por la señora Mary Baker Eddy, quien se llamó a sí misma su «Descubridora y Fundadora». Su texto autorizado es su *Ciencia y salud con la clave de las Escrituras*, que afirma ser inspirado. Se presenta tanto como una religión como una ciencia, e incluso como la religión cristiana más antigua. En el fondo, sin embargo, se basa en «ningún Dios personal» y no es más que un resurgimiento del panteísmo pagano. Su rasgo distintivo, curar enfermedades mediante el poder de la mente, fue sin duda tomado de Quimby. A partir de su idea fundamental, enseña que la materia carece de sustancia, que «la enfermedad es un engaño» y que el pecado, la enfermedad y la muerte no existen. También niega la realidad de Satanás, los espíritus malignos, el juicio y el infierno. En cuanto a Cristo, enseña que Jesús era solo humano y no divino, que Cristo es meramente una idea que nunca vino en carne, y que Jesús desapareció en la nada en la ascensión. Por tanto, niega la expiación y la convierte en «la tarea del pecador, y no la obra del Salvador». También niega la resurrección y todo el evangelio. Pone *Ciencia y salud* por encima de la Biblia, y sus seguidores sostienen que la propia señora Eddy es el «ángel poderoso» de Apocalipsis 10, de modo que su librito reemplaza las Escrituras.

El veredicto de estos escritores es unánime: es «un anticristo, y no es ni “cristiano” ni “ciencia”». Puesto que no confiesa a Jesucristo venido en carne, «NO es de Dios» y es «ANTICRISTIANO». También juzgan que sus doctrinas son blasfemas en todos sus detalles. Génesis 1 la contradice directamente, pues Dios hizo las cosas materiales y declaró que eran buenas. El sistema también se contradice a sí mismo. Si la enfermedad no es real, no hay lugar para la curación; sin embargo, la curación es uno de sus pilares principales. Sus seguidores usan anteojos, envejecen y mueren, y la propia señora Eddy murió. En algunos casos sus curaciones son reales, pero están a la par de la autosugestión y el hipnotismo, y los espiritistas y otros pueden atribuirse curaciones igualmente. Puesto que su enseñanza sobre la persona y la obra expiatoria de Cristo es errada, esas curaciones se consideran satánicas. Los escritores llaman a la señora Eddy «instrumento de Satanás». Algunos llaman al sistema «brujería» y «culto satánico», que prospera solo donde se rechaza la Biblia. Está bajo la maldición de Gálatas 1:8 contra quien predica otro evangelio. Por esta razón, los escritores no se limitan a denunciarlo; exhortan a los creyentes a trabajar con empeño para librar a quienes ya están atrapados en este terrible engaño y advertir a quienes corren el peligro de caer en él.

Verses: John 4:24, 1 John 4:8, 1 John 1:5, Matthew 4:23, Matthew 10:8, James 5:14, James 5:15, John 14:12, 1 John 4:1, 1 John 4:2, 1 John 4:3, 2 John 1:7, John 1:14, Luke 24:39, 1 Corinthians 15:3, 1 Corinthians 15:4, 1 Corinthians 15:14, 1 Corinthians 15:17, Genesis 1:31, Romans 3:23, 1 John 1:8, Hebrews 9:22, Matthew 9:12, Colossians 4:14, 1 Timothy 5:23, Philippians 2:25, Philippians 2:26, Philippians 2:27, Galatians 1:8, Galatians 1:9, Colossians 2:8, 2 Timothy 4:3, 2 Timothy 4:4, 1 Timothy 4:1, 2 Peter 2:1, Isaiah 8:20, Acts 17:11

The above is AI generated summary based on the writers below.

What the commentators say

The passages the answer is drawn from, the most direct first, with the words that bear on the question marked.

A. J. PollockChristian Science

Al examinar la Ciencia Cristiana, veremos que está indisolublemente ligada a la vida de la difunta Sra. Eddy, quien afirmó ser «La Descubridora y Fundadora de la Ciencia Cristiana». Su libro de texto autorizado, escrito por ella, se titula «Ciencia y salud, con la clave de las Escrituras».

William KellyChristian Science: A Delusion of the Day

Es posible que muchos de nuestros lectores no conozcan esta nueva sociedad, surgida en suelo estadounidense, ya demasiado fecunda en monstruosidades, aunque no carece de adeptos en Europa en general, así como en Gran Bretaña y sus colonias. A diferencia del mormonismo, que apelaba al sentimiento supersticioso de la clase más humilde, el engaño más reciente encuentra sus presas entre gente educada y de mayores recursos, cuyos oídos se inclinan a las frases grandilocuentes del escepticismo filosófico, sin conciencia y sin fe. Puesto que fue fundada por una mujer, la Sra. Dra. Mary Baker Eddy, no debemos extrañarnos de que las mujeres predominen entre sus millón y medio de adeptos, con algunos hombres de todos los estratos. Porque vivimos en un día en que el Dios verdadero es blasfemado con atrevimiento; y la «Ciencia Cristiana» no es su forma menos culpable. La curación «metafísica» (no por la fe) es una de sus características distintivas; si no hubiera aspirado a más, quizá se la habría dejado perecer como una moda pasajera entre vanidades semejantes. Pues ¿hay en Bedlam alguna manía más segura que la idea, junto con las razones que se dan para sostenerla, de que «el hombre nunca está enfermo, porque la mente nunca está enferma, y la materia no puede estarlo»? «La enfermedad es una ilusión». «No existe el sufrimiento en el universo de un Dios bueno». «Los tumores, las úlceras, los tubérculos, la inflamación, el dolor, la espalda deformada [una limitación singular entre tantas deformidades], son todos sombras de sueños, imágenes oscuras del pensamiento mortal [¡] que huirán ante la luz». … «La hemorragia y la descomposición son creencias, imágenes de pensamientos mortales que se han impuesto al cuerpo».

Exponer tales desvaríos descabellados basta para ponerlos en evidencia ante cualquier persona de sano juicio. A los que no lo tienen se los puede dejar ante la lógica de los hechos, como la mejor refutación. Tampoco semejante palabrería habría requerido una mención en estas páginas, si no fuera porque esta extravagancia pretende ser una religión, además de una ciencia; ¡y no una religión nueva, sino la religión cristiana más antigua! ¡Sí, su comprensión clara e inteligible, conforme a las reglas establecidas por el propio Maestro! Una pretensión semejante, junto con su base suicida de «NO HAY DIOS PERSONAL», exige la denuncia más enérgica. Una mente sin existencia personal es el más superficial de los engaños. El Dios autoexistente tiene afectos y voluntad, así como pureza, sabiduría y poder conforme a su propia infinitud. Él es amor y luz en las hermosas y, sin embargo, verdaderas figuras de la Escritura. Pero negar implícitamente que Él haya creado a los ángeles y a los hombres, así como los cielos y la tierra, es desafiar abiertamente su santa Palabra. Decir que no hay otra mente aparte de la Única, ni otra voluntad aparte de la suya, contradice la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis y, más aún, los hechos más ciertos y dolorosos que tenemos delante cada día.

William Kelly"Christian Science" (falsely so-called)

Ese es el nombre de un nuevo sustituto de Cristo, el Hijo de Dios en persona, y de su redención. Es de origen estadounidense, pero no se limita a Estados Unidos, Brasil y Canadá, pues ya ha enviado retoños a Inglaterra y Escocia, Francia y Alemania. Así habla el reverendo Geo. Tomkins, D. D. (antes ministro bautista), sobre sus comienzos: «LA REVELACIÓN DE LA CIENCIA CRISTIANA [el énfasis es suyo] llegó a la reverenda Mary Baker G. Eddy en el año 1866, y su verdad y poder se demostraron de inmediato mediante señales que la acompañaban». … «Es la salvación perfecta del pecado y la tristeza, la enfermedad y la muerte, que Cristo Jesús vino a traer. La Ciencia Cristiana, en una palabra, es la ley de Dios —el Bien, el Principio, el Ser, la Vida, la Verdad, el Amor y la Armonía Eterna— puesta en práctica aquí y ahora».

Sin embargo, esto y casi todo lo demás no son más que palabras grandilocuentes y vapor vacío. Al acercarnos, ¿acaso Cristo no es solo la Verdad «Impersonal»? «Antes pensábamos que cada mortal tenía un alma propia y que esta alma podía separarse del espíritu; pero a la luz de la Ciencia Cristiana sabemos que solo hay un alma, un Espíritu, y que ese es Dios; y que esta espada de dos filos, la Verdad, separa todas las creencias de la mente mortal de los pensamientos de la mente divina». … «Declara audazmente que no hay personalidad, ni bien personal, ni mal personal, ¡ni hombres en cuanto personas!». Así se emplea 2 Cor. 5:16. Este espantoso engaño niega abiertamente no solo al Padre y al Hijo, sino también que el diablo y el hombre sean personas. Por tanto, se opone a toda verdad con más audacia que el judaísmo o incluso el paganismo, y no deja lugar para esa relación del creyente con Dios el Padre, por medio del Señor Jesús, el Hijo, que conocemos como cristianos. Es uno de los muchos anticristos contra los que las Epístolas de Juan nos advierten solemnemente, pues ya estamos en la última hora.

Consideremos otra prueba distinta de su blasfemia. «Esta Verdad-Cristo es Su segunda venida, de la que se habla y a la que se hace referencia en la Biblia más de trescientas veces». … «Ahora Él ha venido: ¡IMPERSONALMENTE!». «Declaramos conscientemente [? confiadamente] que “Ciencia y Salud, con clave de las Escrituras” fue predicho, así como su autora [cursiva del Dr. T.], Mary Baker Eddy, en Apocalipsis 10. Ella es el “ángel poderoso”, o el pensamiento más elevado de Dios para esta era (versículo 1), que nos da la interpretación espiritual de la Biblia en el “librito abierto” (versículo 2)». Natural y necesariamente, por tanto, el librito de la señora Eddy reemplaza la Biblia, como hacen los volúmenes de Swedenborg para la iglesia de la N. J., y los engaños de Joe Smith y Pratt para los mormones; ¡sin embargo, todos ellos pretenden aceptar las Escrituras! ¡Ay!, esto es tan vacío y culpable como cuando se proclamó una fiesta para Jehová; pero en realidad Israel adoró una imagen fundida, habiendo cambiado su gloria por un buey que come hierba.

A. J. PollockModern Pentecostalism

«Indudablemente, Émile Coué ha prestado a la humanidad un verdadero servicio al descubrir la filosofía real mediante la cual se ha engañado a decenas de miles de personas. La Ciencia Cristiana es un sistema de registro constante, continuo y persistente de una idea en la mente subconsciente hasta que esa idea se convierte en una convicción. “Diga que está mejor hasta que esté bien”: así lo expresa el señor Coué. “Diga que no está enferma en absoluto hasta que esté bien”: esa es la fórmula de la señora Eddy. “Diga que Jesús la sana —¡Aleluya!— hasta que esté bien”: esa es la instrucción constante de la señora McPherson en sus sesiones de sanidad; le pide que siga repitiéndolo, no sea que pierda su sanidad. Todos registran la idea en el mismo lugar: la mente subconsciente. Coué tiene la franqueza de decirlo. [No afirmaba que hubiera sanidad divina.] Sin embargo, la señora McPherson tiene la enorme ventaja de invocar la ayuda de lo divino, y sus resultados son mucho más espectaculares que los de Coué, en la misma medida en que las emociones encendidas por la religión convencen más que la calma absoluta en el rostro del cínico. Coué es casi insensible. La señora McPherson trabaja con gran fervor. Fíjense en que la señora McPherson repite “aleluya” y “alabado sea el Señor” al doble de velocidad. Tienen un efecto psicológico enorme cuando se trata de la mente subconsciente. Así, ciertas personas pueden llegar a un estado de éxtasis y lograr resultados casi maravillosos» (McPhersonism, pp. 77-78).

A. J. PollockChristian Science

Examinemos, pues, la relación de la Ciencia Cristiana con el Señor Jesucristo.

No tenemos espacio, tiempo ni inclinación para señalar la asombrosa cantidad de declaraciones contradictorias en las citas anteriores, pero ciertamente no nos dejan ninguna duda acerca de la enseñanza de la Ciencia Cristiana sobre este importante tema. Enseña que Jesús no era ni es divino. Enseña que Jesús era solamente humano. Enseña que Jesús no era ni es el Cristo, que Cristo nunca vino en carne, que Cristo es simplemente una idea.

En resumen, enseña que Jesús era solamente una idea concebida por María, que tomó la forma de un fantasma humano y que solo existía en la imaginación; pues, según la Ciencia Cristiana, no existe tal cosa como la materia. Enseña, asimismo, que Cristo era solamente una idea, pura y simplemente.

Probemos estas afirmaciones a la luz de la santa Palabra de Dios. Veremos desde el principio que «Ciencia y salud con la clave de las Escrituras» es en realidad una terrible perversión de las Escrituras y de carácter blasfemo. Leemos:

A. J. PollockChristian Science

Si Jesús, como se nos dice, «desapareció», dejó de existir por completo, ¿qué significado tiene su ascensión? El hecho es que la Ciencia Cristiana está en tal desacuerdo con los hechos, tanto espirituales como naturales, que es imposible que la Sra. Eddy escriba unas pocas palabras sin usar un lenguaje plagado de contradicciones. En el pasaje anterior habla de lo que es «visto», «corpóreo», «manifestado en carne». Sin embargo, nos dice que nada puede ser corpóreo ni estar en carne, que no existe tal cosa como la materia.

La Ciencia Cristiana enseña que Jesús era solamente humano, que existió en la tierra unos pocos años como una ilusión para los ojos mortales; que, en la ascensión, la ilusión desapareció en la nada, mientras que una mera idea —Cristo— existe para siempre; y que esa mera idea quitaba los pecados del mundo antes de que el Señor Jesús viniera al mundo, y lo hace ahora, desde que Él dejó de existir. ¡Y, sin embargo, se pide a personas sensatas que crean semejantes absurdos blasfemos!

F. B. HoleThe Two Headships

Otra cosa que se niega es la idea tan popular del PANTEÍSMO: que no se debe pensar en Dios como alguien fuera de la naturaleza y por encima de ella, sino como alguien que solo habita en la naturaleza, más o menos como la corriente eléctrica habita en cables aislados. Dios es inmanente —esa es la palabra que usan— y no creen en un Dios trascendente, un Dios que está fuera de la naturaleza y es distinto de ella. Solo deben pensar en Él como una Mente Suprema, una Sensibilidad que habita en todas las cosas; esa es la «Nueva Teología». Esta idea panteísta queda claramente negada. Se presenta a Dios antes de la creación y fuera de la naturaleza. El primer capítulo de Génesis lo presenta claramente no como un Dios inmanente, sino como un Dios trascendente, Uno que está fuera de la creación y es distinto de ella.

Otra cosa: la idea fundamental de la CIENCIA CRISTIANA queda negada en el primer capítulo de Génesis. Esa idea es que la materia es mala. El espíritu es bueno, y la materia, según esa religión falsa, no es más que una ilusión. Pues bien, una y otra vez en el primer capítulo de Génesis leemos acerca de cosas materiales, y «vio Dios que era bueno»: la mentira directa a la Ciencia Cristiana.

William KellyChristian Science: A Delusion of the Day

Por medio de un hombre, dice el gran apóstol, el pecado entró en el mundo, y por el pecado la muerte. Cuando el hombre cayó, comenzó el «muriendo morirás»; y Adán solo fue padre después de pecar. La raza es caída. Las dolencias físicas son los síntomas y la evidencia de la mortalidad que le corresponde a todo hijo de Adán. Tampoco negó los sufrimientos de este tiempo presente, aunque los considera indignos de compararse con la gloria venidera que ha de ser revelada en nosotros. Pues sabemos, dice él, que toda la creación gime a una, y a una está de parto hasta ahora.

Si esta manía fuera coherente, negaría la muerte así como la enfermedad y el dolor. Pero su incoherencia es manifiesta y extrema. Pues si la enfermedad no es real, no puede haber lugar para la «curación», ¡y esta última la convierten en uno de los pilares principales de su sistema! Tampoco podrían ser reales los poderes milagrosos que Cristo mostró y concedió a sus siervos al principio como señal para los incrédulos. ¿Cómo puede la «Ciencia Cristiana» venir como un ángel de luz a la humanidad enferma, sufriente y afligida, si «la enfermedad es una ilusión» y «no existe el sufrimiento en el universo de un Dios bueno»? ¿No es evidente que la «Ciencia Cristiana» es la verdadera ilusión, y no la enfermedad ni el sufrimiento? Cristo los sanó como enfermedades reales; los eliminará por completo cuando venga su reino mundial.

La verdad es que esta insensatez pretenciosa no es más que un resurgimiento del panteísmo pagano. En ella, Cristo ni siquiera ocupa el lugar que le concede el Corán del falso Profeta de La Meca. Pues en él se reconoce que Él es el Juez, si no el Salvador. Pero la Sra. Eddy lleva a sus seguidores a negar a un Dios personal, a quien los musulmanes reconocen, y, por consiguiente, el juicio eterno que les espera a los incrédulos. Un Dios impersonal debe ser indiferente, una mera abstracción incapaz de amar o juzgar. El Dios verdadero es quien envió a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores, pero solo a los que creen. Todos los demás que oyen añaden a sus otros pecados el pecado culminante de rechazar al Señor y Salvador, y de no creer a Dios. La Escritura es clara y decisiva: quien juzgará a los malvados es el mismo Jesús que una vez padeció por los pecados, el justo por los injustos. ¡Qué terrible agravamiento de su incredulidad, cuando el Salvador resucitado y glorificado se siente a juzgar a quienes negaron al Dios verdadero, así como a su Hijo! Decir que el «pecado» es una ilusión es hundirse moralmente más bajo que un judío incrédulo. Los mismos paganos no eran tan falsos ni audaces, aunque no tenían una idea adecuada de lo que es el pecado a los ojos de Dios. Al negar su realidad, la «Ciencia Cristiana» despoja a Cristo de su gloria moral, así como de su gracia, como quien quita el pecado del mundo.

Sin embargo, si no hay un Dios personal, si Él no es más que la mente de la cual somos parte, es una consecuencia necesaria negar a Satanás, el pecado y el juicio, la encarnación y la redención; y también profesar creer en Cristo, en el Espíritu o en las Escrituras en cualquier sentido real: todo debe ser irreal y, con el tiempo, desecharse por ser incompatible con su propio sistema. Es un anticristo, y no es ni «cristiano» ni «Ciencia».

A. J. PollockChristian Science

La Ciencia Cristiana explica las heridas sanadoras de Isaías 53:5 como «el rechazo del error» por parte del Señor. Por lo tanto, niega la expiación. Niega la obra vicaria, sustitutiva de Cristo. Hace de la expiación una tarea del pecador, y no una obra del Salvador. Dicen que la expiación requiere «constante inmolación propia por parte del pecador».

A. J. PollockChristian Science

La Sra. Eddy y «Ciencia y salud»

En 1875, la señora Eddy publicó por primera vez *Ciencia y salud*, la presentación autorizada de la Ciencia Cristiana, nueve años después de la muerte de Quimby.

Sin duda, obtuvo de Quimby el rasgo radical y distintivo de su sistema: la curación de las enfermedades por el poder de la mente. Pero la señora Eddy y sus seguidores niegan esto con indignación. Se afirma que *Ciencia y salud* fue inspirada. La señora Eddy escribe:

Verses

  • John 4:24Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
  • 1 John 4:8El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.
  • 1 John 1:5Y este es el mensaje que oímos de él, y os anunciamos: Que Dios es luz, y en él no hay ningunas tinieblas.
  • Matthew 4:23Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
  • Matthew 10:8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.
  • James 5:14–1514¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.
  • John 14:12De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre.