Psalms 28:7
Jehovah is my strength and my shield; my heart confided in him, and I was helped therefore my heart exulteth, and with my song will I praise him.
View all translations →El Salmo 28 es el clamor del creyente desde una angustia extrema —«la fosa del seol abierta delante de él»— al que responde un repentino estallido de confianza. El versículo 7 es el eje de ese giro, donde el alma que invocó a Jehová lo declara su fortaleza, su escudo y su canción.
El versículo respira dependencia total. El salmista no se apoya en fuerza humana alguna, ni en estratagemas, ni en sabiduría propia, sino únicamente en la bondad de Jehová mismo.
J. N. DarbyLa bondad de Jehová —y ningún medio humano— es el recurso del corazón... Él fortalece el corazón. «Espera, te digo, en Jehová». Este es, en verdad, el secreto de la fuerza en el tiempo del mal. Nada hay, pues, que temer... Es notable cómo está enteramente ausente la idea de cualquier otro recurso o ayuda fuera de la de Jehová. Y esto es lo que mantiene la integridad, porque Jehová no puede ayudar sino sosteniendo la verdad del corazón... Los enemigos pasan entonces a ser asunto de Jehová. Este es el secreto de nuestra seguridad y consuelo en la prueba.
Lo que aquí distingue al justo del impío no es la mera integridad, sino un vínculo confesado y audible con Jehová. El clamor mismo identifica al creyente con Dios delante de los demás.
J. N. DarbyEl corazón se vincula a Jehová clamando a Él. El clamor implica el interés de Jehová en nosotros y que tomamos esto como punto de partida; también nuestra dependencia declarada de Él. De ahí que el clamor y la oración al Señor sean importantes, y un índice del estado del alma... Aquí se habla del alma como en extrema angustia: la fosa del seol abierta delante de ella. Pero el principio siempre es verdadero, aun al interceder por otros. Aquí la fe se muestra en el clamor, cuando a los ojos del hombre todo parecía sin esperanza.
La liberación es más que el simple hecho de ser librado: es el descubrimiento de que la confianza del corazón en el carácter de Dios estuvo siempre bien fundada.
J. N. DarbyPero aquí hay más, mucho más en la liberación de Jehová que el simple hecho de ser librados. Él nos ha librado. El corazón estaba apegado a Él, lo adoraba, miraba a Él, le creía, y Él no nos ha fallado. ¡Oh, cuán cierto es esto! y cómo vuelve a unir el corazón a Él. Así aquí (vv. 6, 7): «MI corazón confió en él, y fui ayudado; por tanto, mi corazón se goza en gran manera, y con mi cántico le alabaré». Este mirar con confianza a Jehová es un verdadero entrar en su carácter, y conformidad con él, en el sentido de estimarlo, deleitarse en él y honrarlo, contando como imposible que sea de otra manera.
La confianza del versículo 7 se ilustra por la manera en que uno descansa en un amigo fiel, seguro de que su carácter prevalecerá sobre toda circunstancia contraria.
J. N. DarbyEstoy en circunstancias en que todo se opone a la probabilidad o posibilidad de que él venga a ayudarme, pero estoy seguro de que vendrá. Cuento con afecto en lo que él es... Está, en mi mente, por encima de todas las circunstancias, gobernado por su propia excelencia; y esto es lo que aprecio y en lo que cuento... Ha probado su interés en mí al intervenir. Así, cuando Dios libre al remanente, y cuando libre al cristiano, ellos podrán decir: «Este es nuestro Dios; le hemos esperado».
J. N. DarbyEl corazón ha confiado en el corazón de Dios, lo ha hallado, y se goza en él; ha honrado verdaderamente a Dios, aunque solo sea esperando en confianza segura en Él. Está satisfecho en lo que su Amigo poderoso es, y en su amor. Se goza en la liberación, pues sufrió y fue oprimido en debilidad, pero se goza en su corazón: se deleita en el Libertador.
La lectura estructural del salmo coloca el versículo 7 en la segunda mitad, donde la súplica se vuelve alabanza, y enlaza el gozo del santo con el Ungido mismo.
VariousLa primera parte (vv. 1-5) expresa la intercesión del Espíritu de Cristo en su pueblo, conforme a su deseo de no ser identificados con los impíos y al sentir que tienen del mal que Él juzgará. La porción final (vv. 6-9), y especialmente el último versículo, es una súplica más directa a favor de ellos. El versículo 9 identifica a Jesús con Jehová.
- Único recurso. La fuerza en la prueba viene de mirar solo a Jehová, sin tener a la vista ayuda humana; esa exclusividad de dependencia mantiene al corazón en la verdad.
- Clamor de fe. El clamor audible a Jehová —aun desde el borde de la fosa— es la marca pública del justo y el fundamento mismo de que no sea arrastrado con los impíos.
- Confianza probada. «Mi corazón confió en él, y fui ayudado» celebra no solo el rescate, sino el carácter comprobado de Dios; la estimación previa que el corazón tenía de Él queda vindicada.
- Amigo personal. La confianza es aquí el cálido contar con un Amigo fiel cuya excelencia prevalece sobre toda circunstancia contraria, y termina en el clamor: «Este es nuestro Dios; le hemos esperado».
- Cántico y Ungido. El versículo 7 pertenece a la mitad de alabanza del salmo (vv. 6-9), donde el gozo del santo socorrido está unido al Ungido de Jehová, en quien Jesús es identificado con Jehová mismo.