Joshua 1:9
Have I not commanded thee Be strong and courageous? Be not afraid, neither be dismayed; for Jehovah thy God is with thee whithersoever thou goest.
View all translations →Josué 1:9 cierra la comisión inicial: tres veces Dios manda a Josué "esfuérzate y sé valiente", y aquí añade el fundamento — "no temas… porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas". El versículo plantea dos preguntas centrales: ¿de dónde sale el valor para entrar en conflicto?, y ¿qué papel juega la certeza de hacer la voluntad de Dios?
El primer comentario subraya que el valor verdadero comienza con la conciencia de actuar bajo orden divina, no por iniciativa propia.
J. N. DarbyVersículo 9. De nuevo, otro principio; el punto de partida es que tenemos la autoridad de Dios para caminar con Cristo. Luego viene la energía. Es la certeza de la voluntad de Dios.
Esta frase se trata como una regla espiritual: sin la convicción previa de estar en la voluntad de Dios, el creyente actúa con duda y se desanima al menor obstáculo.
J. N. DarbySi no somos conscientes de que hacemos la voluntad de Dios — si, antes de empezar a actuar, no nos hemos asegurado de esto en Su presencia, no tendremos valor para llevarlo a cabo. Quizá lo que hacemos sí sea la voluntad de Dios; pero, al no ser conscientes de ello, actuamos con vacilación, sin confianza, sin gozo; nos hace retroceder la oposición más pequeña, mientras que, cuando estamos seguros de hacer Su voluntad, y de que Él ha dicho: "¿No te he mandado yo?", nada, por gracia, nos puede alarmar.
Aun teniendo la orden divina, hace falta algo más: la compañía personal de Dios. La revelación por sí sola no es fuerza para actuar.
J. N. DarbySin embargo añado una palabra, o más bien llamo la atención del lector a lo que Dios dice; porque aunque el mandato de Dios nos inspira un valor que no podríamos tener sin él, ninguna revelación es por sí misma fuerza para actuar. Pero Dios añade: "No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas".
Otro comentario nota que la triple repetición de "esfuérzate y sé valiente" no es una exigencia vacía: Dios siempre suple la fuerza para lo que ordena.
Norman AndersonDios había extendido la herencia ante ellos en Josué 1:1-4, diciendo que se la daba y que "Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie, os lo he dado". Cada paso del camino sería disputado y se necesitaría ejercicio diligente, fe y dependencia durante todo el trayecto… Qué alentadora la palabra del Señor: "I will be with thee; I will not fail thee, nor forsake thee". Tres veces Él exhortó a Josué: "Be strong and of a good courage". Qué cierto es que Dios nunca impone nada a los suyos sin suplir el poder para realizarlo.
El valor de Josué no es bravata; está atado a la meditación en la Palabra escrita y a la obediencia. Esto se traslada directamente al creyente de hoy.
Arno Clemens GaebeleinNote que el valor está unido a la ley (la Palabra de Dios) y a la obediencia a ella, así como a la meditación en ella día y noche. Josué fue puesto en dependencia de la Palabra escrita. Así nosotros… Se requiere valor en una época impía, en un mundo cegado por su dios cegador (Satanás) "para procurar hacer conforme a todo lo que está escrito"… Necesitamos constantemente el valor de fe, que mira a Dios y que se expresa en la obediencia a Su Palabra. "La fuerza de Dios se emplea en ayudarnos en los caminos de la voluntad de Dios, no fuera de ella".
Aun después de aprender la Palabra, el creyente sigue expuesto al desánimo, y por eso Dios repite el mandato.
Leslie M. GrantEs el Dios viviente quien mandó a Josué. Por eso de nuevo se le dice que sea fuerte y de buen ánimo (v. 9). No tenía razón para ceder al miedo o al desaliento, porque el Señor Dios estaba con él dondequiera que iba. Aun cuando hayamos aprendido la Palabra de Dios, todavía puede haber peligro de ceder al miedo, de modo que necesitamos aliento constante de parte del Señor.
Y otro escritor aplica el versículo al siervo tentado por el favor o el enojo de los hombres:
C. H. MackintoshEl siervo del Dios viviente no debe atender ni a uno ni al otro. ¿Qué importa el enojo o el favor de un pobre mortal, para quien tiene la comisión divina y disfruta de la presencia divina? "Have not I commanded thee? Be strong and of a good courage; be not afraid, neither be thou dismayed: for the Lord thy God is with thee, whithersoever thou goest." (Josué 1:9)
- Autoridad primero. El valor brota de saber que se camina con Cristo bajo orden divina, no por impulso propio.
- Certeza de la voluntad. Sin la convicción "¿no te he mandado yo?", la oposición más pequeña hace retroceder al creyente.
- Mandato más Presencia. Ninguna revelación, por sí sola, es fuerza; hace falta el "Jehová tu Dios estará contigo".
- Palabra y obediencia. El valor de Josué se ata a meditar día y noche en la Palabra escrita y obedecerla.
- Aliento repetido. Aun los que conocen la Palabra ceden al miedo; por eso Dios manda esfuerzo y valor tres veces.