As regards hope, rejoicing as regards tribulation, enduring as regards prayer, persevering
Comentario de este versículo
Romanos 12:12 — "Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración"
Este versículo se encuentra en la sección práctica de Romanos (capítulos 12–16), donde el apóstol pasa de la doctrina al fruto moral de la gracia en la vida diaria del creyente. Las tres frases forman una cadena moral estrechamente entrelazada: gozo respecto al futuro, paciencia en el presente y dependencia constante de Dios; cada una alimenta a las otras.
La lógica interna de las tres frases
El versículo no es una lista al azar. Las tres exhortaciones forman un solo aliento del Espíritu, fluyendo una hacia la otra.
Andrew MillerRom. 12:12. "Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración". La hermosa conexión moral de los tres miembros de este versículo es muy evidente. En la esperanza, gozándose; en el sufrimiento, pacientes; en la oración, perseverantes.
Gozosos en la esperanza
La esperanza aquí no es un optimismo vago, sino la expectativa viva de Cristo mismo. Fijar el corazón en Su venida es la respuesta más poderosa al dolor presente.
Andrew MillerLa esperanza de la venida del Señor es el medio más eficaz para producir paciencia bajo las pruebas presentes. La contemplación del que viene, de Su adorable Persona, de nuestra unión con Él, del encuentro con Él en el aire, de ser introducidos por Él en la casa de muchas moradas, de verle cara a cara, de oír Su voz, de contemplar Su gloria, de conocer más plenamente las realidades de Su amor y de Su gracia. Ciertamente, tales contemplaciones están divinamente diseñadas para calmar la mente turbada y endulzar la amargura del dolor.
Este gozo está arraigado en lo que Romanos 5 ya ha asegurado. El creyente está justificado, está firme en la gracia y mira adelante hacia la gloria; por eso el gozo no lo producen las circunstancias, sino una posición ya establecida.
MagazinesPrimero, entramos también, como consecuencia de la justificación, por medio de la fe en el pleno favor de Dios... En cuanto al pasado, nuestros pecados ya no están; en cuanto al presente, estamos firmes en Su pleno favor; y en cuanto al futuro, nos gozamos en la esperanza de Su gloria, a la cual Él infaliblemente nos llevará.
Sufridos en la tribulación
La paciencia no es un apretar los dientes con estoicismo; es la esperanza de la gloria sosteniendo el corazón firme mientras el cuerpo sufre. Pablo consideraba que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera, y esa convicción es la que produce paciencia.
Andrew MillerSi consideramos, como lo hizo el apóstol, que los sufrimientos del tiempo presente no son dignos de compararse con la gloria que en nosotros ha de manifestarse, no nos faltará paciencia.
La postura del creyente en un mundo que rechazó a Cristo es la de una callada perseverancia, no la de exigir comodidad presente. El llamado es a ser siervos conforme a los pensamientos de Dios, "con los lomos ceñidos, sufridos en la tribulación, esperando en silencio" (G. V. Wigram). Más aún, como Pablo y Silas en la cárcel de Filipos, el creyente puede hallar el lado luminoso de toda prueba: "¡Es algo grande para nuestras almas buscar siempre el lado luminoso de cada prueba, y tener rostros radiantes y resplandecientes mientras estamos en lo más profundo de la aflicción!" (W. T. P. Wolston).
Constantes en la oración
La esperanza y la paciencia no pueden sostenerse por sí solas; deben ser alimentadas en el trono de la gracia. Esta tercera frase es la línea de suministro de las dos primeras.
Andrew Miller"Constantes en la oración". Mientras tanto, suceda lo que suceda, recurrimos al gran recurso del alma: la comunión con Dios, en oración perseverando... La esperanza, la paciencia y todas las demás virtudes solo pueden ser nutridas por aquel carácter de comunión con Dios que aquí se describe como "constantes en la oración". Es directamente lo opuesto a todo elemento de formalismo. Solo lo continuo, ferviente y perseverante responde al mandato divino. Ningún deber puede cumplirse bien, ni servicio alguno realizarse correctamente, sin esta clase de oración.
Pablo no se limita a ordenar esto; él mismo lo encarnaba. Decía que "sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones" (Romanos 1:9), y sus epístolas insisten una y otra vez en este deber: "Constantes en la oración"; "Orad sin cesar" (Magazines). Y descuidarla es fatal: "Creo que el comienzo de toda decadencia es el descuido de la oración" (Magazines).
Resumen
- Cadena triple. El versículo forma una unidad moral inseparable: en la esperanza gozándose, en el sufrimiento pacientes, en la oración perseverando; cada frase sostiene a las otras.
- La esperanza se fija en Cristo. El gozo no lo producen las circunstancias, sino la perspectiva cierta de ver al Señor, ser semejantes a Él y entrar en la gloria de Dios.
- La paciencia se nutre de la esperanza. Considerar que los sufrimientos presentes no son nada comparados con la gloria venidera es lo que capacita al creyente para soportar la tribulación sin amargura.
- La oración es la línea de vida. Sin una comunión continua, ferviente y perseverante con Dios, ni la esperanza, ni la paciencia, ni ninguna otra virtud cristiana pueden sostenerse, y descuidarla es el primer paso de la decadencia espiritual.
- Fruto práctico de la doctrina. Romanos 12 sigue a la doctrina de la justificación (Rom. 5); el gozo, la perseverancia y la oración del versículo 12 son el flujo natural de una posición firme en la gracia.